La mítica caja Alpina

 

En días anteriores tuve la oportunidad de conducir el BMW E21 323i del señor Fernando Vargas, presidente del BMW Club Clásicos Colombia, un gran apasionado por los accesorios Alpina y la marca BMW. Se trata de un auto color phoenix, naranja, completamente restaurado y mejorado por su propietario. El carro fue producido en el año 1978 y salió de fábrica completamente básico. Sin embargo, Fernando le compró e instaló todo el equipo que lo llevó a ser el carro que es ahora. En este caso me voy a referir concretamente a aquel detalle que más llamó mi atención: la mítica “caja Alpina”. Entre los fanáticos de los BMW clásicos es común escuchar que mencionen esta caja tan particular que tuve la oportunidad de probar en el E21 de Fernando. Se trata simplemente de una caja de cambios que ofrecía BMW como equipo opcional desde finales de los años sesenta y hasta finales de los ochenta, con la producción del último M3 E30. Pero, ¿cuál es la gracia de estas cajas? ¿Por qué son tan costosas y apetecidas? Me senté entonces a conversar con Fernando, quien me explicó un poco acerca del asunto.

Caja sport (dog-leg), la foto corresponde a un BMW M3 E30

Estas cajas realmente no eran fabricadas por Alpina, pues esta empresa jamás se dedicó a producir cajas de cambios. Sin embargo, sí trabajaron en el tema de desarrollar relaciones de cambios diferentes para ciertas cajas de velocidades. Es por lo anterior que referirse a una “caja Alpina”, así como es tan común en Colombia, es un error. Realmente son cajas sport o deportivas (sportgetriebe en alemán) que se ofrecían como equipamiento opcional de fábrica y nada tenía que ver el preparador alemán Alpina en ello. Sin embargo, el error que comete la gente al llamarlas Alpina tiene una explicación. Éstas eran las cajas que utilizaba este preparador para relacionar en sus modificaciones y autos de competencia, pues las desarmaba para ponerle sus propios piñones. Estas cajas nunca llegaron a Colombia. La caja sport era uno de los tantos accesorios que en su época podían ordenarse opcionalmente a la fábrica. Lo anterior conllevaba un costo adicional para el comprador, así como cuando decidía adquirir también para su vehículo elementos tales como las sillas sport, la tapicería en cuero y el sunroof, entre otros. Los BMW con la sigla M, de Motorsport, traían esta caja de serie en sus versiones europeas como lo fueron el M1, el M3 E30 y el legendario 2002 turbo.

La cita con Fernando fue temprano en la mañana para así poder aprovechar las vías sin tráfico. Nos reunimos donde guarda su colección privada compuesta por cuatro ejemplares de la marca BMW. Me detuve a observar los carros analizando todas sus particularidades, pues son vehículos que Fernando ha comprado y restaurado para llevarlos al nivel más alto de calidad y originalidad: un 2002, el E21, un E30 Alpina y un E36. Después de unos minutos nos enfocamos en el carro que yo quería analizar. Entré entonces y me senté en el puesto del piloto. Es inevitable estar en el carro y no transportarse décadas hacia el pasado. El interior es completamente simple como el de los 2002, y las sillas le dan aquel toque de deportividad que le brinda al piloto la experiencia completa de estar a bordo de un BMW. Lo anterior ya que este carro cuenta con las sillas deportivas cuya forma de cubo tiene la utilidad de agarrar firmemente a los tripulantes mientras el vehículo rueda por las curvas a altas velocidades. El timón Alpina me recuerda que estoy en un carro cuya caja de cambios no es la tradicional.

Dog-leg en un Mercedes Benz.

La diferencia más evidente entre una caja deportiva y una convencional es la disposición de los cambios. En estas cajas la primera marcha va posicionada hacia la izquierda y abajo, a diferencia de las cajas convencionales que la llevan hacia arriba. Esta configuración especial fue la razón por la que se ganaron el sobrenombre de dog-leg a nivel mundial. Además esta configuración no fue exclusiva de los vehículos BMW, pues también la llevaron autos tales como Mercedes Benz, Porsche, Ferrari, Lancia, Lamborghini y Maserati, entre otros. La configuración dog-leg fue exitosa en las cajas de 5 velocidades ya que permitía pasar con mayor agilidad entre los cambios más utilizados, es decir, entre segunda y quinta marcha. Lo anterior ya que se requiere una menor maniobra que en una caja convencional (con primera arriba) en la que el desplazamiento horizontal se hace más largo al pasar, por ejemplo, de quinta a segunda marcha. De esta forma hay mayor facilidad y comodidad para el piloto cuando por ejemplo busque bajar de quinta a segunda marcha saliendo de una recta para entrar en curva.

Inicia la prueba de ruta y la sensación que transmite el carro es completamente única. Es un vehículo que responde eficientemente a cualquier régimen de RPM. La aceleración se siente fuerte y concisa transmitiéndome completa seguridad sobre la capacidad de reacción del auto. Decido entonces empezar a bajar los cambios para analizar el comportamiento del E21. Es impresionante que es imperceptible el momento en el que realizo los cambios, pues las RPM bajan muy poco. Este comportamiento ocurre invariablemente entre tercera, cuarta y quinta marcha. La sensación que me genera el motor cada vez que va subiendo de vueltas corresponde a aquella promesa que desde hace años hace la marca a sus clientes: el placer de conducir.

BMW M3 E30 DTM. Corrían con cajas sport desarrolladas por BMW Motorsport.

Probablemente no son muchos los que saben que una caja estándar, de cuatro velocidades, en un BMW clásico tiene la misma relación en cuarta marcha que la caja sport en quinta. Lo anterior quiere decir que mientras el volante gira una vuelta, el cardan realiza el mismo giro. Esta relación se codifica de la siguiente forma: 1:1. Es una caja que, por sus cortas relaciones entre los cambios (close-ratio gearbox), ofrece principalmente recuperación. La caja sport no está diseñada para desarrollar velocidad en fondo, pero su recuperación la hace ideal para los premios de montaña, circuitos (autódromos) y carreteras montañosas como son la gran mayoria de rutas que cruzan las cordilleras de nuestro país. Hoy en día es posible conseguir cajas sport de segunda en Colombia, aunque encontrarlas es un proceso difícil ya que se estima que solo un 5% de la producción total de los BMW de ese entonces salían de fábrica con esta configuración, acompañada casi siempre de una diferencial con autoblocante o LSD (Limited Slip differential). Para los más veteranos como el BMW 2002 la cosa es mucho más complicada. Es por esto que los autos que tienen esta caja suelen costar más dinero, pues se trata de carros que llevan un accesorio original muy deseado.

Voy a cerrar este artículo rompiendo un mito. Las cajas sport no son para velocidad final, son para recuperación, es decir, son cajas de cambios con relaciones muy cortas entre segunda y quinta marcha. Son cajas que no hacen que un BMW ande más, pues desarrollan menos velocidad que los carros con cajas convencionales de cinco marchas (caja de 5 velocidades estándar o ECO). Sin embargo, son mucho más divertidas para realizar una conducción deportiva del auto.

 

Juan Felipe Reina Munévar.

Comments

comments