Micromachines: BMW Isetta

Después de finalizada la Segunda Guerra Mundial la crisis económica fue devastadora. Tener un automóvil era un sueño que muchos no podían costear. Sin embargo, la gente tenía la necesidad de un medio de transporte que fuera económico y para recorrer distancias cortas. Fue entonces cuando empezaron a ser producidos los micro coches. Se trataba de unos autos de tamaño notablemente reducido que empezaron a salir de varias fábricas tales como Spatz, Gnom, Frisky, Janus, Goliath y Penguin, entre otras. El fenómeno fue mucho más notable en Alemania con aquellas fábricas que empezaron a fabricar micro coches dada la prohibición frente a la producción de aviones. Para BMW ya era evidente que sus grandes y potentes motores no tenían cabida en la nueva tendencia del mercado. Fue entonces en la década de los 50, viendo la gran popularidad que habían adquirido los autos pequeños, que la empresa se interesó por el proyecto de Iso Motor Italia.

Iso era una empresa milanesa manejada por el señor Renzo Rivolta. Había iniciado con la fabricación de frigoríficos para luego enfocarse en los escáneres y utilitarios de tres ruedas. Fue en el año 1953 que Iso empezó a fabricar el micro coche que daría a conocer BMW. Se trataba del Isetta: un auto con forma de burbuja que medía 2.260 milímetros de largo. Tenía una única puerta que estaba ubicada en la parte frontal del coche, donde se ubicaba la parte superior de la columna de la dirección. Al abrir la puerta la columna se articulaba de tal forma que permitía el ingreso del pasajero. La suspensión de las ruedas delanteras era completamente independiente. Las ruedas traseras eran separadas por una distancia de 610 milímetros, por lo que el auto no necesitaba diferencial. En cuanto al motor, éste era bicilíndrico de dos tiempos y estaba ubicado en la parte trasera del Isetta. Era de 236 centímetros cúbicos.

Eberhard Wolf, de BMW, llegó a un acuerdo con Renzo Rivolta para que la empresa bávara pudiera adquirir el nombre y las herramientas básicas para producir la carrocería. Ya con los derechos para fabricar el Isetta, BMW le realizó ciertos cambios al coche. Se le instaló un motor monocilíndrico de cuatro tiempos tomado de la motocicleta R25. Se trataba de un motor de 247 centímetros cúbicos. El auto, que podía alcanzar los 85 kilómetros por hora y gastaba 3.8L/100km, fue presentado en el año 1955 en el Salón de Frankfurt. Su precio era 30% menor que el del Volkswagen más económico del momento (2.500 marcos alemanes) por lo que tuvo gran éxito. El Isetta fue el segundo auto producido por BMW después de la Segunda Guerra Mundial (el primero fue el BMW 501) y llegó a posicionar la empresa entre los cuatro mayores fabricantes de coches.

En el año 1956 fue lanzado el Isetta 300. Esta nueva versión venía equipada con un motor de 297 centímetros cúbicos y unas ventanas laterales de mayor tamaño. El éxito de los coches pequeños era indudable y seguía creciendo. En ese mismo año ocurrió la crisis de Suez que provocó una gran escasez de petróleo en Europa. Era otra razón para que la gente se mantuviera enfocada en los micro coches. Sin embargo, era evidente que el éxito del Isetta desaparecería cuando los clientes pudieran costear algo mejor. En la fábrica decidieron que debían empezar a producir un vehículo cuyas características lo ubicaran entre el Isetta y los poderosos y lujosos V8. Crear un auto completamente nuevo no era una opción ya que no existía el dinero suficiente para hacerlo. Fue por lo anterior que la decisión se dirigió hacia modificar nuevamente el Isetta, creando de esta forma la versión 600.

Producción del BMW Isetta

El Isetta 600 fue diseñado por Willy Black. Era una apuesta arriesgada ya que se trataba de una versión ampliada del chasis. Las ruedas traseras se encontraban más separadas de tal forma que se podían ubicar dos asientos adicionales. La suspensión trasera era una completa novedad ya que funcionaba a manera de paralelogramo. Además de la puerta delantera, el 600 traía una puerta lateral que daba acceso a los asientos traseros. El motor era un bóxer de 585 centímetros cúbicos, extraído de las motocicletas. Se fabricaron 35.000 unidades entre 1957 y 1959. Sin embargo, el éxito no fue notable. El precio del auto (poco menos que un Volkswagen) y su estética no fueron bien recibidos por los clientes. Anteriormente la forma de huevo del carro no había sido un problema ya que la gente era consciente de que era un vehículo bastante económico. Al tener un coche de verdad no querían que siguiera pareciendo una máquina tan básica.

Entre 1954 y 1962 se produjeron 160.000 unidades en Alemania y 30.000 en Gran Bretaña. Éstas últimas por la Isetta of Great Britain Ltd. que funcionaba bajo licencia de BMW. Estos autos salían con volante a la derecha y únicamente tres ruedas (una trasera). Así como lo habían predecido, el éxito del Isetta fue muy pasajero. El BMW 700 que BMW empezó a fabricar en el año 1959 sería la solución.

 

Juan Felipe Reina Munévar.

el proyecto de Iso Motor Italia.

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