La carrera más linda del mundo

Cuando hablamos de BMW es imposible negar su lugar en la historia del automovilismo. Sin embargo, la mayoría de las veces pensamos en carros como el 2002 Turbo, el famoso Batimóvil (E9 3.0 CSL), el 320 Turbo (E21) o el E30 M3, por sólo nombrar algunos. Aunque estos carros son dignos exponentes del ADN de la marca, hay uno que muchas veces pasa desapercibido a pesar de haber sido de los primeros en poner el nombre de BMW en alto.

En estos días se está llevando a cabo una de las carreras más prestigiosas y legendarias que hay en el calendario del mundo motor: la Mille Miglia.  Fue precisamente en una de las versiones originales de esta carrera en la que el BMW 328 dominó y creó unos sólidos cimientos para la marca. La Mille Miglia es una carrera que inició en 1927 impulsada por 4 jóvenes apasionados por el automovilismo y que fue realizada en 24 ocasiones (13 antes de la Segunda Guerra Mundial y 11 posterior a la misma) que hacían parte del calendario de la Fórmula 1. Esta era una carrera en la que se hacía un recorrido de 1.000 Millas por el territorio italiano, saliendo de Brescia para llegar a Roma y regresando nuevamente a Brescia.

Esta carrera se realizaba sin muchas precauciones por lo que los que competían tenían que sortear el tráfico común y a los más de 5 millones de espectadores que se acercaban a las calles para ver pasar carros del nivel de Ferrari, Maserati, Alfa Romeo, Jaguar y por supuesto BMW. Sin embargo, en esta carrera no solo eran bienvenidos carros de este calibre, pues también se veían autos como el famoso Fiat 600 o incluso aquellos que llevaban el apellido de sus fabricantes y eran creados con el propósito exclusivo de participar. Esta competencia representaba un reto increíble ya que usualmente se hacía el recorrido en 12 horas de carrera continua, en rutas difíciles, sorteando innumerables variables impredecibles y administrando los riesgos inherentes de este tipo de carreras. Por esto quienes la ganaron pasaron a la historia y este fue el caso del BMW 328.

El BMW 328 aparece en el año 1936 y fue producido hasta 1940, periodo durante el cual se construyeron apenas 464 unidades, teniendo en cuenta todas la versiones que existieron. En su momento fue un carro innovador con un chasis tubular y un motor de 6 cilindros en línea, con 2 válvulas por cilindro de 1.971 centímetros cúbicos y 3 carburadores Solex. La carrocería era de aluminio y la suspensión, por su parte, también era bastante avanzada para la época. Se trataba de un vehículo que podía alcanzar hasta 200 kilómetros por hora. En cuanto a los frenos, éstos eran hidráulicos de tambor en las 4 ruedas. Estas características llevaron al BMW 328 a ser altamente competitivo desde que entró a las competencias. En el año 1938, con aproximadamente 140 carros inscritos, ganó en su categoría en la Mille Miglia y quedó octavo en la general. En esta versión de la carrera hubo un accidente en el cual murieron 10 espectadores, llevando a que fuera cancelada para el año siguiente.

En el año 1939, a falta de la Mille Miglia, el 328 corrió en las 24 horas de Le Mans donde ganó en su categoría y, en 1940, volvió a competir en una versión polémica de la Mille Miglia ganando con una velocidad promedio de 166 kilómetros por hora. Además de lograr la victoria el BMW 328 también ocupó los siguientes 5 puestos, ganándole incluso a los Alfa Romeo que hasta entonces habían sido una fuerza dominante. Me refiero a esta versión de la carrera como una edición controvertida ya que, al darse posterior a la prohibición de la carrera, fue promocionada como el Gran Premio de Brescia.  Aunque fue una carrera de 1000 Millas, no se hizo el recorrido tradicional de Brescia-Roma-Brescia sino que esta vez se desarrolló un circuito de aproximadamente 165 kilómetros (Brescia-Cremona-Mantova-Brescia) que fue recorrido 9 veces para así lograr una distancia cercana a las 1000 Millas. Deliberadamente no se completaron las 10 vueltas necesarias para llegar a la distancia tradicional ya que Mussolini había prohibido la competencia. Aunque muchos dicen que no fue una versión legítima de la carrera, en las fotografías y propaganda de la competencia se podía leer Mille Miglia así que oficialmente es tenida en cuenta como una versión de esta legendaria carrera.

El BMW 328 coupe que ganó era conducido por Fritz Huschke von Hanstein y logró hacer todo el recorrido en un tiempo de 8 horas y 54 minutos, logrando en su mejor vuelta un promedio de velocidad de 174 kilómetros por hora lo cual es un hito teniendo en cuenta que esta carrera no se dio en un circuito sino en vías públicas. Este vehículo es tan importante para la marca que el BMW Group hace poco lo recuperó. Lo tenía un coleccionista que disfrutó de esta joya durante 17 años en los que lo restauró y además participó en distintos concursos de elegancia, pero más importante aún es que lo utilizó para volver a correr la versión actual de la Mille Miglia.

Santiago Velandia Pérez

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